El Pollo Teriyaki es un clásico de la cocina japonesa que combina tiernos trozos de pollo con una salsa glaseada, brillante y llena de sabor. La salsa teriyaki, con su mezcla de salsa de soya, mirin, sake y azúcar, es el alma de este plato, dándole ese toque irresistible que todos amamos. Además, es un plato versátil: puedes servirlo con arroz blanco, vegetales al vapor o incluso fideos para una experiencia completa.
Esta receta es perfecta para esos días en los que quieres algo rápido pero lleno de sabor, o cuando quieres impresionar a tus invitados con un plato que parece sacado de un restaurante. ¡Y lo mejor es que no necesitas ingredientes complicados!
¿Listos para llevar su cocina al siguiente nivel? 😋
¡Nos vemos en la cocina! 🍴✨
- ½ taza (125 ml) de mirin
- ½ taza (125 ml) de salsa de soja
- 5 cm de jengibre fresco, pelado y rallado
- 900 gramos de muslos o pechuga de pollo deshuesadas
Preparación
1. Mezcle el mirin, salsa de soja y jengibre en una bolsa para congelador con cierre hermético de gran tamaño. Añada el pollo, saque el aire de la bolsa y selle. Mueva la bolsa para que el pollo quede completamente cubierto con el adobo. Luego, refrigere de 8 a 12 horas, moviendo la bolsa de vez en cuando para volver a distribuir el adobo.
2. Para cocinar el pollo, escúrralo bien y ponga el resto del adobo en una sartén. Caliente bien a fuego medio y reduzca el adobo, cuando llegue a ebullición, bajar el fuego y cocina hasta que reduzca a la mitad. Retire del fuego y mantenga caliente.
3. Caliente una sartén de hierro fundido a fuego alto, añada el pollo con la piel hacia abajo y selle el pollo de 2 a 3 minutos de cada lado. Luego tape y cocine por seis minutos. Destape, saque la condensación, de vuelta el pollo y cocine por seis minutos más tapado. Vuelva a destapar y, rocíe el pollo con un poco del adobo reservado y cocine hasta que esté completamente cocinado. Retire.
4. Corte el pollo en bocaditos (del tamaño que prefiera), colóqueles en una fuente para servir y rocíe con el resto del adobo y listo.
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