Polenta al Horno con Queso Cremosa y Doradita
Una polenta al horno cremosa, reconfortante y llena de queso derretido, perfecta para acompañar carnes o disfrutar como plato principal.
Hay recetas que automáticamente hacen sentir hogar apenas salen del horno, y esta Polenta al Horno con Queso es exactamente una de ellas. Cremosa por dentro, doradita por arriba y llena de queso derretido en cada cucharada, es uno de esos platos simples que terminan robándose toda la atención en la mesa. En casa amamos las comidas calientes, suaves y llenas de sabor, especialmente esas que combinan mantequilla, queso y un toque de ajo que perfuma toda la cocina. Esta receta tiene algo increíblemente reconfortante: la textura suave de la polenta mezclada con mozzarella, parmesano y requesón crea una especie de nube cremosa que se vuelve todavía mejor después del horno.
Por qué te encantará esta receta
- Textura ultra cremosa y suave.
- La capa superior queda dorada y ligeramente crujiente.
- Es perfecta como acompañamiento o plato principal.
- Se prepara con ingredientes simples y económicos.
Información rápida
| Preparación | 15 min |
| Cocción | 30 min |
| Total | 45 min |
| Porciones | 6 |
| Categoría | Acompañamientos |
Ingredientes
- 1 taza de polenta (harina de maíz gruesa)
- 4 tazas de agua
- 1 cucharadita de sal
- 1 taza de requesón
- 1 taza de queso mozzarella rallado
- 1/2 taza de queso parmesano rallado
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/4 taza de perejil fresco picado
Cómo hacer Polenta al Horno con Queso
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Añade el agua y la sal a una cacerola y lleva a ebullición. Incorpora lentamente la polenta mientras mezclas constantemente con un batidor.
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Reduce el fuego y cocina durante 10 a 12 minutos removiendo frecuentemente hasta obtener una textura cremosa.
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Agrega la mantequilla, la pimienta negra y el ajo en polvo. Mezcla hasta que la mantequilla se derrita completamente.
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Retira del fuego e incorpora el requesón, la mozzarella y el parmesano hasta que todo quede suave y cremoso.
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Vierte la mezcla en una fuente para horno previamente engrasada y distribuye uniformemente.
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Hornea a 190 °C durante 25 a 30 minutos hasta que la superficie esté dorada y ligeramente crujiente.
- Deja reposar 5 minutos antes de servir y termina con perejil fresco picado.
Consejos clave
- Remueve constantemente la polenta para evitar grumos.
- Usa mozzarella entera rallada para una textura más elástica.
- Si quieres una superficie más crujiente, gratina 2 minutos extra.
Experiencia sensorial
- Textura: Cremosa, suave y con una capa superior ligeramente crujiente.
- Esfuerzo: Bajo
- Sensación: Reconfortante y hogareña.
La mezcla de quesos crea una polenta increíblemente sedosa que se derrite en la boca. El parmesano aporta profundidad, la mozzarella elasticidad y el toque de mantequilla transforma todo en un plato cálido y acogedor perfecto para días frescos o cenas familiares.
Adaptaciones
Opciones dietéticas
- Puedes usar quesos bajos en grasa para una versión más ligera.
- La polenta naturalmente no contiene gluten, solo asegúrate de verificar los ingredientes procesados.
Para comensales selectivos
- Se puede servir sin perejil para mantener sabores más suaves y familiares.
- La textura cremosa suele ser muy bien aceptada por niños y personas sensibles a texturas complejas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo prepararla antes?
Sí. Puedes prepararla con anticipación y hornear justo antes de servir.
¿Se puede recalentar?
Sí. Recalienta en horno o microondas agregando una cucharada de leche para recuperar la cremosidad.
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