Una mermelada fresca, natural y sin cocción, ideal para untar pan, acompañar yogur o crear postres ligeros.
Esta mermelada fría de frutillas y chía es una alternativa deliciosa y saludable para disfrutar del sabor de las frutillas de forma simple y nutritiva. Sin necesidad de cocción, conserva todo el aroma y frescura de la fruta, mientras que las semillas de chía actúan como espesante natural.
Perfecta para desayunos, meriendas, tostadas o para coronar un bowl de yogur, esta mermelada es un clásico veraniego que puedes preparar en pocos pasos y mantener en la nevera durante varios días. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
Por qué te encantará esta mermelada
- Se prepara sin cocción tradicional.
- Textura espesa gracias a las semillas de chía.
- Sabor intenso a frutillas frescas.
- No usa pectina ni conservantes.
- Ideal para acompañar desayunos y postres.
Ficha técnica
| Categoria | Mermeladas y conservas sin cocción |
| Tiempo de preparación | 15 minutos |
| Tiempo de reposo | 3–4 horas |
| Tiempo total | 3–4 horas 15 minutos |
| Porciones | 2–3 frascos |
| Dificultad | Fácil |
| Método | Sin cocción |
Equipo necesario
- Procesador de alimentos o licuadora
- Bowl grande
- Frascos de vidrio con tapa
- Cuchara o espátula de silicona
- Colador fino (opcional)
Ingredientes
- 500 g de frutillas frescas
- El jugo de ½ limón
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 2–3 cucharadas de miel o endulzante natural (puede omitirse)
Preparación paso a paso
- Lava bien las frutillas y quítales el tallo.
- Colócalas en el procesador y tritura hasta obtener la textura deseada (puedes dejar algunos trozos si lo prefieres).
- En un bowl grande mezcla la pulpa con el jugo de limón, las semillas de chía y la miel o endulzante.
- Revuelve bien hasta que todos los ingredientes estén incorporados.
- Cubre con tapa o film y refrigera 3–4 horas para que la chía absorba el líquido y espese la mezcla.
- Antes de usar, remueve con una cuchara. Sirve sobre pan, yogur o lo que prefieras.
Consejos de Milly
- Si quieres una textura más lisa, colar la fruta antes de mezclarla con la chía.
- La miel puede reemplazarse por sirope de agave o stevia.
- Prueba con otras frutas rojas o mezcla de frutos para variar sabores.
Adaptación sin azúcar (apta para diabéticos tipo 2)
- Omitir la miel o glucosa.
- Usar edulcorante apto (eritritol o stevia) a gusto, mezclándolo con el limón y las frutillas.
- La textura puede depender más de las semillas de chía, así que ajusta ligeramente la cantidad.
- Consume preferentemente en tostadas integrales o con yogur sin azúcar para equilibrar sensaciones.
Versión para comensales selectivos
- Cuela la mezcla de frutillas antes de mezclar con chía para una textura completamente suave.
- Reduce o elimina el limón si prefieren menos acidez.
- Evita cualquier endulzante para sabores más neutrales.
Con qué acompañar
- Tostadas o panes artesanales
- Yogur natural o con granola
- Panqueques o waffles
- Cereales o bowls de desayuno
Un final ligero y delicioso
Esta mermelada fría de frutillas y chía es un clásico saludable que celebra el sabor natural de la fruta sin complicaciones. Su textura fresca y su aroma vibrante la hacen ideal para toda ocasión.
Si preparas esta mermelada, cuéntame cómo te quedó y comparte tus fotos usando el hashtag #CocinaConMilly.


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